Estos días azules

Estos días azules es un espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

Las Maestras de la República (premio Goya 2014 a la mejor película documental)

24 julio 2014



El pantano de Santolea

20 julio 2014



Innuendo

16 julio 2014



Deberes para el verano

09 julio 2014




El maestro rural

08 julio 2014



                                                                                                  (Mi abuelo Víctor y sus alumnos en Fuentes Calientes)

A continuación os presento el discurso que ofreció mi abuelo Víctor dentro de la apertura del curso escolar 1962-1963. Para quien no lo sepa, añadir que mi abuelo fue maestro, un gran maestro y que su lucha se centró siempre en la ayuda al prójimo, la educación, la vocación por enseñar y colaborar en el desarrollo de un mundo más hermoso, humanista y avanzado.

"El Maestro rural"

"Excmo. Señor Gobernador Civil, ilustres autoridades y jerarquías, queridos jefes y estimados compañeros:
Lamento que el azar de las circunstancias, me hayan colocado en la oportunidad de intervenir en un acto oficial al que asiste un distinguido auditorio, que contrasta con la rudeza del ambiente rural en que vivo, por cuya razón, temo que les defraude la pobreza de mis conceptos y la tosquedad de mis palabras. Todo ello enmarcado en la solemnidad de la apertura del curso escolar 1962-63.
Un nuevo curso escolar, significa una nueva serie de buenos propósitos y fundadas esperanzas para sus realizadores los maestros. 
Supone, reposición de planes de enseñanza, nuevas realizaciones didácticas, cambio distributivo de materias y ejercicios, tácticas experimentales, reposición de material, todo en búsqueda del éxito del alumno y de la escuela.
Como el que no dice nada, el exponente os puede hablar de 45 cursos escolares, condición mínima que a todos mis compañeros os deseo. Pero mi tema no es ese. ¿De qué os puede hablar un maestro jubilado rural? ¿Del presente...? Sería un equívoco demostrable. ¿Del futuro...? Es una quimera. ¿Del pretérito? Es una realidad. Los ancianos sólo podemos vivir del recuerdo. 
¿Y cómo se presenta el pasado, ante mi imaginación caduca? Borroso y diluido por el tiempo, con vértices suaves que tienden a  eliminar mi propia fisonomía espiritual y física.
Sin embargo, quedan huellas indelebles en el camino de la vida profesional y a ellas me remito con todo el bagaje de mi experiencia, por si les puede servir de algún provecho a los maestros jóvenes, que me escucháis, aunque me temo, pase como en la fábula del "gorrión y sus hijos". Dice así: si veis que un hombre se agacha a coger una piedra, volar; y uno de sus hijos le contesta: "madre, y si la lleva escondida...
Joven maestro, maestro rural; parto de la idea, que para cumplir tu misión educadora te servirá mejor el idealismo de Don Quijote que no las alforjas de Sancho Panza. Tu misión es de apostolado, de entrega absoluta a los derechos inalienables del niño, que reclama con insistencia el fervor de tu vocación profesional en beneficio de una sociedad más culta y humana.
Estoy seguro, que si lo haces así, te sentirás feliz al ser dueño del alma del niño puramente angélica, y presta a respirar el aroma de las violetas que llevas prendidas en tu corazón de maestro.
Todo por tus niños, fundiendo tu corazón y los tuyos en el teorema eterno, de Dios, Patria y familia.
Esta situación vocacional tuya, me recuerda el pensamiento que le dirige Séneca a su discípulo Lucilio: "yo te he criado, te he educado y te he enseñado, como el labrador cuida a su árbol, Lucilio, yo te reivindico para mi, pues eres fruto de mi obra".
Joven maestro, maestro rural, los éxitos profesionales que te esperan por los pueblos del área nacional son seguros, si los consiente tu vocación; pero has de tener en cuenta, que la vocación por si sola, no es bastante para triunfar. Existen en el ejercicio de tu profesión una serie de factores imponderables, que según los practiques, dependerán los éxitos de tu carrera. A este respecto, permíteme que te exponga algunos consejos al estilo de Don Quijote a Sancho para ser Gobernador de la Ínsula Barataria: primeramente ¡oh hijo, has de temer a Dios. No has de hablar mal del pueblo, aunque no te guste, pues si lo haces, te crearás un motivo de adversión y antipatía. Debes de emplear, sin llegar a la bajeza, y dentro de la dignidad de tu cargo, cierta diplomacia con las Autoridades y personas de relieve local, generalmente la masa del pueblo, habla por boca de ganso. o sea, por la de sus guías. Tienes que mostrarte afable con las gentes del pueblo, sin descender a la llaneza o chabacanería. Debes hacer visitas a los padres  de tus alumnos, pues aparte de que las gentes sencillas, las agradecen mucho, establecerás las relaciones lógicas que debe haber entre Escuela y familia.
Debes establecer estrecha relación con el Sacerdote; ya que los dos desempeñáis carreras de apostolado y entre los dos formáis el complejo moral, intelectual y religioso de la localidad. Tu conducta ha de ser modelo. pues has de comprender que mil ojos de padres y alumnos a todas horas te están mirando.
Y aún con todas estas virtudes sociales y profesionales surgirá, sin saber porqué el padre desidente, la madre insensata, que quieren demasiado a sus hijos y les duele que sea sometido a disciplina. Claro, que estas y otras incidencias parecidas, no les harás caso cuando adolezcan de un origen justo y racional. Debes interpretarlas al estilo de nuestro Insigne Manco de Lepanto en boca de Don Quijote: "ladran los perros, mi Señor, le dice Sancho, -No hagas caso, le contesta Don Quijote: es señal de que cabalgamos".
En el amplio campo del Magisterio, todavía quedan por deshojar muchos pétalos de la margarita de la ilusión; todos ellos reunidos forman el complejo de inferioridad social que te rodea que sin razón de ser, ante casos análogos, lastiman tu propio orgullo de clase y el estímulo de superación, indirectamente repercuten en la enseñanza primaria. La única vez que Don Quijote se muestra materialista, acatando las leyes de la materia orgánica, nos dice: "Sancho amigo, tripas llevan piernas" y éste instintivamente, echa manos de las alforjas, demostrando ambos personajes la necesidad de cumplir las leyes de la materia.
Yo te invito, maestro joven, maestro rural, a que tengas fe en el destino de tu misión sagrada. Quiérase, o no; junto con el Sacerdote, formáis el germen, la levadura, la primera célula que alumbra la estructura de un cuerpo social.
Tu maestro, quiéraslo, o no; serás ante Dios y tu conciencia, un benemérito de la sociedad, un soldado distinguido de la patria ¿Qué importa, que ladren los perros, si cabalgamos!! Y has de tener presente todos los días de tu vida, que esos niños, que te entrega la Sociedad constituyen el capital más rentable que posee el tesoro de España. En tus manos queda, mide tu responsabilidad.
Joven maestro, que tu vocación añora enseñar el evangelio de la verdad, principia deshojando, la rosa de tu cariño en  bien de tu escuela y de tus niños, de tu patria, de tu Dios y de la humanidad.
He dicho."


Yo soñaba un mundo al revés

07 julio 2014

¡Por fin! Este capítulo inédito e inaudito donde el sufrido Coyote acaba con la vida del Correcaminos, me encanta. Me encanta tanto, que quiero compartirlo con vosotros. Porque ya está bien que ganen siempre los mismos, ya está bien que siempre nos cuenten cuentos con finales predecibles y manipulados. Desde la infancia nos venden una imagen bastante distorsionada de la realidad histórica y nos posicionan: los buenos y los malos. Como en las películas de vaqueros que veíamos en el internado. Siempre radiantes, poderosos los vaqueros que humillaban y destrozaban a los salvajes indios. Éstos eran los malos, como culpa,  pobres de ellos, vivir en sus tierras pacíficamente cazando búfalos. Y llegaron los conquistadores y gritábamos "¡qué se joda el indio...!". O cuando nos ponían películas de la guerra del Vietnam. Aparecían en pantalla los fornidos soldados americanos que por donde pasaban no crecía la hierba.
Yo me quedo con el poema de José Agustín Goytisolo.

EL LOBITO BUENO
Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban 
todos los corderos.

Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.

Todas estas cosas
había una vez.
Cuando yo soñaba
un mundo al revés.



 

Encerrado

06 julio 2014