Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

29 julio 2008

Apuntes de un viaje a Budapest y Praga




Había sentido la belleza natural en otros viajes. Esa sensación del placer de lo hermoso. Me lo ofrecía la montaña, el mar o un bosque de hayas y helechos. Estos sentimientos despertados por la naturaleza han aparecido nuevamente. Pero esta vez el marco ha sido la urbe, la gran ciudad. Budapest y Praga. Os aseguro que no dejan indiferente a nadie. La capacidad de asombro se despierta y los sentidos se mezclan entre avenidas y callejuelas. Sonidos, sabores, texturas, colores, perfumes... Ciudades cargadas de historia, almas heridas que ya cicatrizan. Mezcla de religiones y culturas, mucha cultura y exquisitez. Gran hermosura, líneas, curvas, metales, piedras y maderas. Tejados, escudos, comercios y turistas. Muchos turistas y quizás algún viajero que callejee más despacio. Dos ríos poderosos abren las ciudades y varios puentes nobles las unen. Hay que recorrer el casco histórico despacio, sin prisas y mirando de cuando en cuando hacia arriba. Porque a veces estamos más preocupados de no tropezar en los adoquines de Praga que de alzar la vista. Todo merece la pena. Todo vale. Creo que es obligatorio, por lo menos una vez en la vida, visitar estas ciudades encantadas y encantadoras.
Para que vuestra estancia sea más agradable sólo menciono dos cuestiones de interés. La primera, que es aconsejable hablar inglés. Todas las personas lo hablan y os ayudará mucho. La segunda, buscad un alojamiento en el centro de la ciudad. Merece la pena porque todo estará a vuestro alcance. Espero que disfrutéis como nosotros lo hemos hecho. Feliz verano, felices vacaciones.

19 julio 2008

La muerte de un hijo

Ayer los medios de comunicación nos informaban que una niña saharaui se ahogó en una piscina de un hotel de Almuñécar mientras pasaba unos días con una familia de acogida española. Ahogos en períodos estivales, otros ahogos, ahogos de tragedia. Desde la televisión observaba el rostro desgarrado de la madre de la niña. Sólo ella conocía su dolor. Desde una aldea de barro, paja y arena en el desierto a un hotel de cuatro estrellas. Da igual, en cualquier sitio puede sorprender la desgracia. Conozco a varias familias, algunos amigos, que han perdido a un hijo y os aseguro que no existe trauma más fuerte. Ya lo decía el psiquiatra Luis Rojas Marcos "...la muerte de un hijo es una de las experiencias más penosas que podemos sufrir los seres ..." Cuando estás cerca de los padres no sabes qué decir. Cualquier palabra de consuelo no tapará una gran herida. Pero la verdad, que aunque cuesta, al cabo del tiempo comienzan a convivir con los demás y la vida vuelve a la normalidad. ¡Qué remedio! Pero nunca se olvida, siempre hay un momento del día, una situación donde acordarse del ser querido. Porque los que somos padres, creemos comprender ese dolor. Porque ¡cómo quieres a los hijos! Tantos momentos que han ido posándose desde que nacieron hasta hoy... Invito a los padres a que disfrutéis más si cabe de vuestros hijos. Que esta tarde vayáis a su cuarto y veáis qué pintan o juguéis con ellos. Idos de paseo con ellos y vivid. Vivid la vida. No porque se vaya a truncar la relación de forma trágica, sino porque también crecerán y marcharán. Mientras tanto, sólo pido desaparecer antes que ellos. Mientras tanto, sólo pido aparecer ante ellos. Con ellos. Para siempre.

12 julio 2008

Marro

Número de jugadores: a partir de 8 Edad + de 8 años Espacio: exterior y amplio Intensidad: media-alta Aplicación principal: velocidad desplazamiento y reacción Material: ninguno

Desarrollo

Es un juego de estrategia que necesita mucha velocidad de desplazamiento y sobre todo de reacción.

Se realizará en un terreno de juego uniforme y firme. Un frontón es el sitio ideal. En los días de lluvia puede realizarse en algún local del pueblo.

Se hacen ”pies”, a “pares y nones”, “piedra, papel o tijera”, etc. para formar dos equipos.

Un equipo se coloca en un extremo del frontón y el otro en el contrario. A una distancia de unos 25 metros.

El juego consiste en salir de tu base y tocar a un adversario que esté rondando por el campo. Si se consigue, va prisionero al campo del cazador y sólo podrá ser liberado si un compañero alcanza su mano antes que un defensor le neutralice.

Cuando es pillado otro jugador, se paran las persecuciones y se une al primer prisionero formando una cadena. La cadena puede ser vertical u horizontal.

El equipo que haga prisionero a todos sus adversarios ganará la partida de marro.

La sorpresa de este juego viene ahora: un jugador sólo puede pillar a un adversario si éste, el jugador, ha salido después. Cuando se vuelve a base y sales de nuevo, todos los adversarios que están por el terreno de juego pueden ser capturados.

Es una especie de carrera de relevos. “Sale uno y puede a otro pero después sale otro que te puede a ti. Puedes volver a base y poder al último o intentar atrapar al que seguías, pero te puede ganar la carrera el que inició después...”.

Hay jugadores que se ofrecen de señuelo y cuando van a por él salen otros y capturan. Es cuestión que éstos preparen estrategias para alcanzar el objetivo. A veces se acercan todo lo posible al campo contrario. ¿Quién es el más valiente?

Cada vez que un jugador deja la base ha de decir ¡marro! . Cuando la cadena humana es muy larga, todos se tumban tocándose menos el primer prisionero que extenderá la mano y así con tal de tocarle a él salva a todo el grupo. Eso sí, la cadena ha de estar unida desde la base de los adversarios.


09 julio 2008

Spam espantoso



Poseo una cuenta en Gmail de Google cuya cuota total de almacenamiento es de 6909 MB. Nunca he recibido un correo spam desde que está activada. Quizás ayuden también los propios filtros de Google o los diseñados por el antivirus instalado en mi ordenador. Es genial disponer de tanto almacén para clasificar todo tipo de correo que llega. La otra cara de esta historia la posee el correo web del Gobierno de Aragón. La webmail del Departamento de Educación, Cultura y Deporte ofrece a los centros educativos, por lo menos al mío, un almacenamiento de 60 MB. Con la cantidad de movimiento que existe en nuestro colectivo: programaciones, órdenes del día, listados, memorias, circulares, instrucciones, mapas, gráficos... sabiendo que actualmente todo permanece en los correos electrónicos, la cuota de uso siempre es muy alta. Otra opción es guardar en otro destino rápidamente. Si el desarreglo quedase aquí, pues aún nos aguantaríamos. Ahora toca hablar del correo basura. Esa cuota se incrementa ferozmente porque diariamente recibimos spam de todas clases y maneras. Desde farmacias con píldoras milagrosas, casinos que cambiarán nuestras existencias, créditos y demás milongas. A modo de ejemplo, acabo de abrir nuestro correo laboral y hay almacenado en la etiqueta de spam 1500 mensajes. En la bandeja de entrada desde el 30 de junio de 2008, hay 80 mensajes de los cuales sigue habiendo 80 que pertenecen a spam. Así que cuando te sientas al ordenador en la escuela para abrir el correo la primera encomienda es borrar estos infinitos mensajes que a la vez mandas a la papelera que de nuevo has de borrar de la papelera porque la estimada cuota de 60 MB se ahoga y se bloquea el correo para fines más serios y dignos. Si sólo se pueden borrar de 20 en 20... Sé que ha habido quejas por escrito al departamento sobre este asunto. Silencio.
No es correcto que un organismo oficial con la prestancia que se le presume, nos quiera vender píldoras para enderezar nuestras vidas.

08 julio 2008

Galopero

Número de jugadores: a partir de 11 Edad + de 10 años Espacio: exterior y amplio Intensidad: media-alta Aplicación principal: habilidades básicas Material: ninguno

Desarrollo

Para jugar al galopero es imprescindible que la suma de todos jugadores sea impar. Así, se hacen dos grupos y un jugador quedará libre, el cual, será el galopero.

Un grupo, por sorteo, la posará formando un círculo y uniéndose de las manos. Éstos, permanecerán estáticos. El otro equipo, desde una “base”, intentará montar a un “caballo” que la posa. Es decir, a un jugador y volver a base.

Hasta aquí todo parece fácil pero se complica porque aparece la figura del galopero. Éste rondará por todo el campo de juego e intentará, cuando desmonten del caballo los jinetes, pillar a alguno de éstos antes que lleguen a base. Si consigue tocar a un jugador desmontado el jinete se convierte en caballo. El galopero pasa a ser jinete y, por turno riguroso, un caballo pasará a ser galopero. Así sucesivamente. Podríamos decir que el galopero es una posición transitoria para montar. Aquellos jugadores que no son pillados podrán montar todo el rato.

Hay unas reglas adicionales que si no las cumple algún jinete tendrá que pagarla.

+ Los jinetes para montar han de preguntar al galopero: “¿Galopero, podemos montar?.” Si el galopero no dice exactamente “sí” no saldrá nadie de base y si alguien sale, puede ser pillado antes de montar.

+ Al subir al caballo se ha de decir “galope” y al bajar “buen trote”.

+ En cada salida sólo se puede montar a un solo caballo y una sola vez.

+ Antes de montar y mientras un jugador está encima de otro(caballo),no se le puede pillar.

OBSERVACIONES: No vale subir bruscamente ni sujetar al caballo por el cuello.

07 julio 2008

Felices fiestas

Autora: Begoña Villamón

04 julio 2008

Mi abuelo era maestro


Cómo cambian los tiempos. Hoy, la escuela de Fuentes Calientes pende de un hilo por falta de niños en edad escolar. Esa escuela es la misma que aparece fotografiada con mi abuelo Víctor y los alumnos varones que llevaba. A éstos se les sumaba la escuela de niñas. Actualmente que hablamos tanto de los recursos y su conservación, de la manera de conseguir que permanezcamos en unos parámetros de desarrollo sostenido y conciencias limpias, se nos escapó otro recurso humano llamado población en las zonas rurales. No fuimos capaces de mantener a los niños y niñas en estos pueblos, en nuestros espacios de siempre. Se fueron, se van y no volverán. ¿Pesimista? Ojalá me equivoque pero estoy viendo cerrar muchas escuelas y ya no oigo a los niños gritar por las callejuelas.