Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

15 septiembre 2008

Libro personal de visitas de Inspección en 1926 (II)

Referente al apartado de "escuela", incluido en el Boletín de Inspección y, a modo de ejemplo, aparecen unos datos que no dejan de sorprenderme. El sueldo anual en 1926 del maestro era de dos mil pesetas (12 euros). Se podría aplicar la frase "pasas más hambre que un maestro de escuela". La asignación para material diurno, ciento cuarenta y siete pesetas (menos de 1 euro) y para adultos, setenta y una pesetas. Referente al apartado de "alumnos" es muy significativo el absentismo. De veintiún niños varones que iban a escuela, por cierto es un número muy amplio pensando en que eran poblaciones rurales muy pequeñas, la asistencia media en el curso era de 15,18%. Las causas principales de la irregularidad en la asistencia de los niños dice así: "varias: en algunos la pobreza de las familias, en los más, la insensatez y egoísmo de los padres, respecto a una cultura social". En "Organización y Enseñanza", referente a libros de texto disponía el maestro de Manuscritos 1º y 2º Cortés, Corazón, Páginas selectas, El Quijote, Padrenuestro de Fenelón, Fábulas de Samaniego e Iriarte, Lecciones de Cosas de Solana, Lecturas de Oro... El material científico consistía en: Mapa mundi, Mapa de España, herbario, vitrina sistema métrico decimal, Colección de 12 láminas de Botánica, idem de Zoología, esfera terráquea, contador, álbunes de fotografías, etc.
Ha cambiado mucho desde entonces. Hoy hablamos del power point, de los tablet, de internet, de la game boy, pen drive... Lo que no ha de cambiar es el estímulo de los docentes y el querer hacer, atreverse a educar. Porque el maestro y los niños son necesarios. El buen maestro, claro. Los niños, todos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenid@ a Estos días azules.Gracias por tu comentario y feliz día.