Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

18 junio 2009

Yo, maestro rural

A continuación os presento una colaboración que he realizado en la revista escolar El Ventanico de mi colegio con motivo del vigésimo aniversario de su creación como Colegio Rural Agrupado (CRA)
Tras varios años deambulando entre olivos, melocotoneros, pinos y sabinas, me adentré en estas tierras cuando llegaron los dinosaurios.
Corría el curso 1993 y se quedaban dos réplicas de Iguanodón y Aragosaurus para apacentar plácidamente entre los chopos cabeceros y el río Alfambra en el pueblo de Galve. Ese fue el mismo año en que mi destino empezaba a formar parte de donde hoy continúo y soy, del CRA Teruel 1.
Me gusta trabajar aquí. Tal vez porque soy un gran amante de lo natural.
Es difícil dar forma a los sentimientos, recuerdos y vivencias. Eso se lleva dentro inundando el alma y el ser por completo.
Ser maestro rural es una esencia que te impregna o evapora conforme pasan
los años.
A mí me sedujo el perfume de las parameras y los trigales. Las majadas fondeando en cielos azules, la alondra que viene todas las primaveras y el
paso de las grullas en noviembre hacia la laguna de Gallocanta. He visto casi todos los colores cambiar y pintarse en los campos al ritmo de multitud de sinfonías ofrecidas por jilgueros y verdecillos.
Satisfecho de pertenecer a una gran familia. Una familia de vínculos profesionales y afectivos muy fuertes. Porque somos una maravillosa Comunidad Educativa. Alcaldes siempre dispuestos a ofrecer sus servicios, padres colaboradores hasta la saciedad, alumnos con ganas de crecer, compañeros afables y demás vecinos en general atentos y cordiales.
Aquí cuando se estrecha la mano es para siempre. El saludo es verdadero y la conversación espontánea.
Algo funcionará bien cuando antiguos alumnos nos siguen saludando y
acercándose a nosotros después de tantos años. Se ha tejido una maraña de relaciones en nuestro colegio que han forjado grandes amistades los hombres y mujeres que ayer fueron niños y niñas.
Aquí todo transcurre con más calma y humanidad. La cercanía es nuestra gran aliada. Somos actores de teatro que sentimos muy de cerca los aplausos y silbidos. Es un escenario real.
La escuela rural es grande, muy pedagógica y científica. Lo aseguro con rotundidad y sin complejos. Demostrado desde hace años. Nuestras escuelas de pueblo han servido de laboratorio a veces para implantar programas educativos y planes que luego han tenido una trascendencia en los aprendizajes muy positiva.
Aquí se aprende de verdad. Pero sobre todo, se aprende a ser persona. Ser de provecho para el mañana cercano.
¡Y claro que se forjan los primeros cimientos para nuevos aprendizajes! ¡Y
claro que muchos terminan carreras universitarias! ¡Y claro que otros han
preferido dedicarse a ser hoy fabulosos agricultores, albañiles, granjeros o conductores…!
Pero repito, todos ellos, queridos antiguos alumnos, están unidos por un
único cordón umbilical: la pertenencia a una tierra, a un espacio común que
los ha protegido y los sigue cobijando desde siempre y para siempre.
No me extenderé en la cantidad de experiencias, proyectos y actividades
que desde el CRA Teruel 1 han surgido porque otros lo han narrado ya magníficamente.
Mi emoción sólo me hace navegar con velas pintadas de sentimientos. Porque
aquí he hecho muy buenos amigos. Mis abuelos fueron maestros rurales. Mi padre también. Y ahora recojo yo el testigo de la vocación rural. Contratiempos, pues también los hay. Pero el fin último es el reconocimiento de los niños y niñas. Esas sonrisas mañaneras que te ofrecen, los abrazos y complicidades.
Doy gracias a mi mujer Pilar y a mis hijos Blanca y Juan por la paciencia que a veces tienen conmigo cuando atiendo más los temas profesionales que personales. Pero ellos me entienden porque saben que soy feliz.
Gracias a todos vosotros, padres, alumnos, alcaldes, compañeros, taberneros y amigos.
Yo, maestro rural. Yo, me quedo aquí

3 comentarios:

Un post lleno de emoción. Es envidiable valorar las raices como tú lo haces. Yo también he sido maestro rural, y quien sabe, la cabra tira al monte...
 
Hola, soy Silvia y lanzo un S.O.S. para la enseñanza en el medio rural. Necésitamos más maestrossssssss.
 
http://www3.rosario3.com/blogs/plan-a/?p=69
 

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