Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

09 mayo 2010

37,5 horas semanales

¡Como me gustan los grupos de trabajo comprometidos! Aquellos colegas profesionales que desde su centro de destino quieren aportar, mejorar, avanzar en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esos compañeros que trabajan unos proyectos y programaciones tan sincronizadas y artísticas que los resultados positivos son sorprendentes.
Percibir, decidir y ejecutar en grupo, unirse para formar un seminario sin ningún ánimo de crearlo porque nos dan puntos de formación, me gratifican económicamente, doy menos horas de docencia... 
El trabajo suele ser arduo pero la recompensa inmensa. El problema llega cuando en un centro educativo sólo quiere uno y tres no. Cuando digo querer me refiero al párrafo anterior. Querer, por ejemplo, fuera del horario escolar. Querer, por ejemplo, con la única finalidad del voluntarismo, por aprender, mejorar y no por exigencia administrativa.
Lo he manifestado en otras ocasiones, existe demasiada movilidad del profesorado. Así los proyectos no son fuertes y nunca crecerán. Después está el otro caso, legítimo por cierto, de convivir con colegas definitivos pero con intereses diferentes a los expuestos aquí. 
Es cierto que muchos de vosotros alegaréis que no tengo por qué dar ni un minuto a mi empresa después del horario. Aunque puestos en harina, hablaríamos del "complemento de formación permanente", de las horas no lectivas de obligada permanencia, de las 37,5 horas laborales a la semana y no 30 horas. Hemos de recordarnos que las 7,5 horas son para la preparación de actividades docentes y de perfeccionamiento. Pero ya volvemos a caer en lo de siempre. Es por eso que preferiré morderme la lengua y percibiré, decidiré y ejecutaré sólo con aquellos compañeros que piensen en la formación e investigación de forma altruista, libre y sin prejuicios.
¿Y crear centros experimentales donde dejasen unirse a los maestros que no quieren irse, tienen las mismas proyecciones y no miran el reloj?  

3 comentarios:

Y grupos de trabajo entre maestros como tú y como yo...de ¿Aragón a Valencia?
Ah, y respecto a las horas de trabajo, tengo un post por ahí:
http://deducacionfisica.blogspot.com/2009/06/vacaciones-de-maestro.html
que habla de eso.
Un abrazo primaveral.
 
Antes de tener niños, sí. Después de tenerlos y si no tienes ayudas familiares (suegros, padres o hermanos) es mucho más difícil. Cuando ya están medio criados, sí. Sin las ayudas anteriormente mencionadas, debes estar emparejado con alguien a quien no le importe que llegues a casa sobre las 9 de la noche y que le "encalomes" a los niños, para de ese modo no mirar el reloj....
Àngel Ramírez
 
Tienes razón. Un punto de vista muy interesante el tuyo y que nos ha pasado. Pero a pesar de eso, las personas que quieren proyectar se calan a la legua.Tú mismo respondes "antes de tener niños, sí..." ¿Todos piensan como tú?. Un saludo.
 

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