Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

29 agosto 2011

IV Festival GAIRE

25 agosto 2011

Los quebrantahuesos de mi finca

Hace calor. El sol se ha escondido debajo de las piedras. Hace calor. Salgo al balcón de la casa. Muchas veces salgo, cuando nieva, cuando la tormenta se rompe en la sierra o cuando, como hoy, hace calor. Y es verano. Y los edificios grandes en la zona de la ciudad en la que vivo, encienden las velas de la tarta de cumpleaños con multitud de luces.
Cuando paso esa frontera del salón al exterior, es como atravesar lo artificial al natural. Fuera, en el balcón, balcón de ciudad, oigo los sonidos del grillo, las cadenas que custodian las terrazas de bares, coches que frenan ruidosamente en las rotondas. Siento la brisa que baja de Javalambre, el humo del cigarrillo del vecino del quinto. Los chavales en el parque de al lado y la puerta del garaje cerrarse.
Veo las luces de los coches de la carretera, las farolas del nuevo ensanche. Setos estáticos, los de siempre. Al igual que las papeleras inmóviles.
Pero tengo vecinos. Vecinos desde hace años que sólo quieren jugar, vivir: una pareja de murciélagos que tejen una red debajo de mi balcón. Inquietos, rápidos, eficaces. Vuelan entre siluetas que reconozco y me relajan. Esquivos, atrapan, comen, viven.
En estos días, siempre están ahí. Acompañándome. Entre edificios grandes y urbe. Pero ellos aguantan cerca de las farolas, debajo del balcón, las sorpresas nocturnas. Nunca fallan, no molestan, su compañía es grata. Quizás porque los asocias al verano, lo vacacional y "terracero".
Me gusta que vivan debajo de mi balcón.
¿Dónde dormirán?


18 agosto 2011

50 años de Amnistía Internacional

01 agosto 2011

Otra incorporación nueva en el almacén