Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

08 septiembre 2016

Pánico en el medio rural


04 septiembre 2016

La casa de abajo



 (fotografías de Víctor Martínez)

18 agosto 2016

El Llovedor

Una eternidad te rastrea entre las calizas rojizas. El silencio se guarece en el Salto de las Palomas cuando quiere reposar. Los sonidos de agua, desprendiéndose del vientre de la  madre roca, apasionan los pensamientos y el aire fresco, que susurra el ventanico de la ermita, blandea el cuerpo del viajero y cofrade.
Paraje bravío, espiritual, sagrado. Fortín de cárcavas, roquedos y tierra tapizada de tomillo, olivos, aliagas, romeros, cipreses. Te apresa la noche en un firmamento de millones de estrellas con su luna de mayo liberándote cuando el sol escala  La Atalaya. Aromatizas paz, dulce fruta, tierra mojada, inspirando  regocijo, bienestar, pasión, rezo y charrada. Llovedor de hombres y mujeres, de los que se fueron, están  y vendrán. Protector de chovas piquirrojas, buitres leonados y cabra montés. Tu ermita lanza su campanico hacia el azul para que sea rememorado por aquellos y aquellas que se sentaron a tu alrededor. Rincón mágico, libre de amarres, lugar de confluencia, confidencialidades. Paso y meta de muchas promesas sumadas en comprometidas novenas. Tus descomunales paredones atesoran silencio salvo cuando amparas a los romeros entre cánticos, rezos y amor por Nuestra Patrona, La Virgen del Agua.
Desde que te descubrí, siempre ha germinado el agua entre roca de musgo. Agua es esperanza, empuje para nacer, creer y crecer. Agua de vida que marca nuestra presencia, que estamos vivos siguiendo la trocha.
Cada vez que nos reencontramos, lo primero que hago es acercarme a la gran pared para sentir en mi semblante las salpicaduras de las gotas de agua. Entonces, medito que todo está en orden, como si El Llovedor, con los sonidos que provocan los cristales al atizar el suelo, marcase el ritmo de las horas de un reloj. Las manecillas son lágrimas infinitas, puras, delicadas que marcan el nunca acabar de un espacio y tiempo sereno, imperturbable e intimista.
Los pequeños abancalamientos de olivos centenarios erigen, desde su peana de tierra y tapiales, la enrocada ermita como si abrazara esa tierra sagrada que  quiere zafarse entre diferentes portillos hacia el camino de vuelta.
Este entorno natural puede disfrutarse desde diferentes encuadres y cada posición produce sentimientos y sensaciones diferentes: visto desde el túnel asombra su magnitud, la fuerza de sus muros rocosos enredados entre anticlinales. En cambio, desde arriba, desde el camino que penetra hacia el acueducto de Las Lomas percibo el rincón más recóndito, profundo, rebosante de vegetación. Cuando vas subiendo hacia él, a pie, de forma silenciosa, solitaria, descubres aquellas pinceladas que se esfuman a lo lejos.
Llovedor tú sigues ahí, otros no. Rememora a los que nos dejaron porque ellos siempre te amaron. Te quisieron por tu naturalidad, tu belleza y tu espiritualidad. Tu magnetismo sugiere que retornemos hacia ti todos los años, años que hemos ido creciendo a tu abrigo iniciando romerías de la mano de un padre para proseguir ahora sin ella. Preservas esas peregrinaciones llenas de devoción, cánticos amasados de oración, custodiando entre tus paredes escarpadas el llamamiento al entendimiento, las jotas y amistad de cuadrillas. Eres faro,  lugar de reencuentro, de veneración. ¡Cómo no vas a ser importante en nuestras vidas, Llovedor!  
(Colaboración programa de fiestas de Castellote 2016)         

28 julio 2016

Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea... o no.


25 junio 2016

Todos los niños son especiales

Comparto con vosotros una película que narra la historia de Ishaan, un niño con problemas de aprendizaje. Ishaan se refugia en un mundo surrealista en el que su imaginación le brinda seguridad del mundo exterior que lo juzga por su comportamiento problemático. Dicho comportamiento es causado por un desorden genético que posee, llamado dislexia.
Creo que es una película bella y realista. Aunque los personajes y la situación narrada son ficticios, la realidad siempre supera la ficción. Muestra claramente cómo pueden salvar a un niño los maestros que actúan con delicadeza, diligencia, vocación y profesionalidad. Aquellos docentes que muestran amor y comprensión hacia los niños y niñas. Para muchas familias que les afectan los desórdenes conductuales de los hijos y no saben las causas o cómo actuar, los profesionales como educadores y orientadores pueden ayudar mucho. La felicidad se despierta en el niño al final gracias a un buen maestro.



15 mayo 2016

Cuadernos de paso: cuaderno de Cantavieja

Hacia el este de Teruel se levantan tierras que en tiempo estuvieron dominadas por los templarios. Cantavieja es una sorprendente población rodeada de barrancos que servirá de punto de partida para realizar un viaje por los pueblos medievales del Maestrazgo.



14 mayo 2016

Las golondrinas viajeras


11 mayo 2016

Teléfono de ayuda contra el acoso escolar


04 mayo 2016

Día Europeo de la Red Natura 2000

http://www.natura2000day.eu/dia-europeo/

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27 abril 2016

Cada niño necesita un campeón

Me gusta tanto este testimonio que lo vuelvo a compartir. Todos los niños y niñas tienen derecho a la educación, a ser respetados y sobre todo queridos. Debemos apoyar la escuela inclusiva como modelo de apertura, de normalidad y sensibilidad hacia el prójimo. 
Comparto cada palabra que pronuncia Rita Pierson ya que lo más hermoso que me pasa como maestro y educador que soy, es proteger, ayudar a crecer, enseñar y aprender de los alumnos más desfavorecidos por diferentes circunstancias. Estar al lado de familias de nuevos pobladores e inmigrantes que, todo sea dicho, no gozan de un presente muy próspero y a veces injusto (52% matrícula de la escuela donde trabajo).
Si la escuela pública rural que amo y trabajo, no ayuda a esos alumnos en el derecho a una educación de calidad gratuita, ¿quién lo hará?. Pero para caminar todos juntos es preciso respetar al que tenemos al lado y no estereotipar de forma imprudente. 
Porque algunos niños que nadie quiere tener en sus aulas, esas familias que ningún tutor desea entrevistarse, son personas que saben escuchar, sonreír, proponer, mejorar y crecer. Sólo es cuestión que nos dirijamos a ellos con sinceridad, bondad y tendiéndoles de corazón todo nuestro apoyo y esfuerzo. Ellos perciben enseguida quien "es de ley".

22 abril 2016

Día Internacional de la Madre Tierra

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17 abril 2016

No es magia, es inteligencia emocional

16 abril 2016

Fue un hombre bueno y honrado

¿Comprendéis ahora, más que nunca, el fondo de las palabras fue un hombre bueno y honrado?
Yo, las respeto cada vez más. Porque ser honesto, bueno y honrado es actualmente un valor incalculable. 
¿Qué hacemos mal? ¿Qué sucede en el camino que para que cambien tanto las personas?¿Por qué la inocente y pura infancia se transforma en maldad y crueldad en algunos? 
La avaricia, el rencor, la mentira y el egoísmo de ciertas personas son ingredientes letales que destruyen al resto de la sociedad. Parásitos que pasan cerca de nosotros de forma silenciosa y cuando huelen la sangre fresca inyectan su aguijón mortífero propagando desilusión, estupor, indignación e impotencia.
Quiero dar las gracias a los millones de personas que desde el anonimato luchan sin cesar, trabajan duro para mantener sus círculos de protección y además con capacidad de  sonreír cada mañana. Deseo brindar por esas mujeres y hombres que en vida demuestran ser honrados, buenos y generosos.
Corruptos, codiciosos, embusteros y mala gente en general, os exijo que cambiéis de actitud y modus operendi, que ese no es el camino y que la pagaréis más pronto que tarde.
Moriréis algún día y no dirán de vosotros que fuisteis hombres buenos y honrados. Aunque imagino que si no descubren vuestras ilegalidades, quizás sí lo escriban en el epitafio de vuestras corruptas tumbas.


(Te quiero bonita mía)

14 abril 2016

Las maestras de la República

08 abril 2016

Día Internacional del Pueblo Gitano




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02 abril 2016

La renacida

Son días de jolgorio en los campos, roquedos, parameras y riberas. Ha llegado la eclosión de sonidos de cortejo y lucha, colores, perfumes y movimiento incesable: es primavera. 
Por fin aparece el momento de brindar entre plumas, hojas, huellas y pétalos que hemos sobrevivido a un invierno más. Han vuelto los más fuertes y resistentes a sus nidos, sale de su letargo el gran chopo cabecero despertado por el cosquilleo de la gineta. Trasiego, idas y venidas, escenarios cambiantes, tierras fértiles que acogen huellas de paso del corzo, la cabra montés y el tajudo. Y siempre, mis queridas golondrinas, discretas damiselas que tejen telarañas en el cielo y dibujan espumas en la Laguna del Cañizar contemplando amaneceres y atardeceres limpios, potentes y bellos.
Las cárcavas renacen del silencio y se convierten en laberintos de vida y comunicación. Muchas madrigueras adecentan la entrada y vuelven sus propietarios. Porque es primavera, un tiempo especial para que dé paso el comienzo de la vida. 

01 abril 2016

Venidos del cielo

20 marzo 2016

Primavera

14 marzo 2016

Dejaste huella


13 marzo 2016

Wintergatan-Marble Machine

07 marzo 2016

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer


14 febrero 2016

San Valentín


12 febrero 2016

Valero

Hoy os presento la historia de Valero, historia recordada por María y que me deja que os la cuente.

Valero era un zagal grandote y bonachón pero de corta inteligencia. Era tan animoso para comer que cuando amasaba su madre, aquel día le dejaba comer todo lo que quisiera zampándose de una sentada un pan entero. Sepan ustedes que los panes de los que hablamos se cocían grandes y redondos con el fin de que se secaran menos ya que se daba la circunstancia que hasta los quince días no volvían a amasar.
Para la Cuaresma era costumbre ir a cumplir con parroquia y la gente se confesaba ante el cura para poder comulgar, por lo menos una vez al año.
La madre le dijo al hijo que este año también le acompañaría a la iglesia para recibir ambos confesión. Así que dicho y hecho: se puso como un pincel de guapo Valero y derechito a confesar. 
El muchacho esperó su turno pacientemente y cuando le tocó, se arrodilló en el confesionario sin mencionar ni una palabra. Vista la situación, el cura le preguntó ¿cómo se dice, Valero? A lo cual contestó con rapidez ¡buenos días! El sacerdote le rectificó su afirmación diciéndole que lo que había que decir era Ave María Purísima. Pues eso, dijo Valero, Ave María Purísima... sin pecado concebida, respondió el cura.
Otra vez se apoderó el silencio en el chaval y el cura tuvo que insistir para continuar con la confesión diciéndole vamos a ver..., ¿cuántos pecadicos tienes, Valero? Esa pregunta indiscreta no le gustó nada al zagal y le contestó: y tú, ¿cuántos tienes? El cura pálido siguió su intervención argumentando hombre... eres tú quien tiene que decirlos. 
Valero de forma espontánea le espetó: así que yo a ti..., sí,sí y tú a mi.., no, no...¡pues a hacer puñetas!
 Se levantó y se fue a la calle con gran disgusto de sus padres.

07 febrero 2016

9 de febrero: Día de Internet Segura

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Innovación educativa...


05 febrero 2016

El timo de la jornada continua



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03 febrero 2016

La guerra civil

A continuación paso a trascribir los recuerdos de María que con sus 87 años cumplidos recuerda a esa frágil niña víctima de una guerra civil.

"Yo nací en el año 1928, así que cuando estalló  la guerra del 36 tenía 8 años. En la mente de niña se me grabaron muchas cosas, tal vez porque salían de lo corriente. En un anterior relato que hice decía que mi vida había sido feliz: la escuela, a jugar, incluso me daba mi madre 5 céntimos los domingos que me compraba 5 caramelos haciéndolos durar todo lo que podía porque hasta la semana siguiente no había más paga.
No había radio, ni tele pero jugábamos mucho. Es un pueblo frío Morella donde nací. Entonces no llevábamos pantalones; calcetines, un jersey grueso de lana y un vestido de percal. Aun así, cuando nevaba, no nos resistíamos a hacer "santocristos" que decíamos. Te tirabas en la nieve con los brazos y piernas separadas del cuerpo y te ayudaban a levantar las amigas de manera que quedara tu cuerpo marcado en la nieve. Las piernas moradas pero tengo que decir que nunca he estado enferma y tengo ya mis años.
Bueno, volviendo a la guerra, yo había estado siempre en la escuela de mi barrio junto con mis hermanos. Las niñas separadas de los chicos. A partir cuando empezó la guerra, nos trasladaron a todos los niños del pueblo al colegio de la Escuelas Pías que era un colegio muy grande. Estaba regentado por padres escolapios pero todos desaparecieron. Allí ya nos separaron por edades. Yo me cariñé porque en mi curso casi todos eran desconocidos, con mi hermana era dos años mayor que yo y también estaba en otra clase. Lo sentí mucho porque me sentía protegida por ella.
De la parte de Madrid vinieron refugiados huyendo de la guerra y el hambre. A mi aquello me traumatizó porque en cada palabra nos decían gilipollas, aunque las chicas eran modosicas y me llevaba bien, los chicos eran tremendos. Sabían más que Lepe, nosotras provincianas, a mi me traían por la calle de la amargura. Terminé por perder el placer de los recreos que era cuando nos juntábamos todas. 
Mi padre también cogió miedo, habló con unos masoveros conocidos y fuimos mis hermanos, mi madre y yo. Mi padre se quedó solo en el pueblo porque trabajaba.
Cuando llegamos a la masía para mi era una novedad: la era, gallinas sueltas, a buscar agua con mis hermanos a una fuente que estaba un poco lejos... Pero cuando se hizo de noche, eso era distinto. Aquella oscuridad, no había más luz que la de un candil que por todas partes veía sombras. Los perros no hacían más que ladrar, se contestaban de una masía con otra. En mitad de la noche me impresionaban esos ladridos fuertes. A lo lejos veía las luces del pueblo y sentía una nostalgia. Mi hermana y yo dormíamos arriba, en el granero, muertas de miedo cuando nos íbamos a dormir. Un hijo que tenían de nuestra edad era el encargado de acompañarnos con el candil. 
Así se iban pasando los días cuando un día vinieron a decirnos que iban a entrar las tropas de Franco, que los moros iban delante, que para más seguridad nos juntásemos todas las masías pequeñas en una grande que era un molino. Así que allí fuimos y nos juntamos con cantidad de paisanos y conocidos. A mi hermana y a mi nos pusieron a dormir en la cocina, con un jergón de farfolla, o sea las hojas del maíz. Nos dábamos tantas vueltas que no dejábamos dormir a nadie porque cuando te mueves hacen mucho ruido.
Al día siguiente, por la tarde ya nos fuimos hacia el pueblo. Aún vimos algún muerto por alguna cuneta, armamento abandonado... Mi madre sólo decía ir deprisa, no miréis a nadie. Cuando llegamos al pueblo, en la plaza de Colón, allí estaba la banda de música, requetés, falangistas, cánticos, mucha alegría. Cuando fuimos a casa de mi padre no estaba. Había dejado una nota que se iba a Valencia por miedo a las represalias. Mi madre hecha un mar de lágrimas, las fábricas estaban bombardeadas, no había trabajo y nosotros los tres pequeños, mi hermano que era el mayor no llegaba a los 13 años. 
Cartillas de racionamiento, yo el pan lo echaba de menos al principio, amarillo que pesaba como una piedra, luego nos dieron de salvado, que ya se comía mejor y le decíamos "pa negre". La ración era muy corta y también vendían pan de estraperlo pero por un pan te pedían 5 pesetas y ganaban de jornal muy poco así que era un lujo que no lo podías permitir.
Para el año 41 por circunstancias de la vida, me fui a vivir con unos tíos en un pueblo de la provincia de Teruel. Yo tenía en aquel entonces 12 años. No conocía a los tíos ni los había visto nunca. Me cariñé tanto que sólo esperaba se hiciera de noche para irme a la cama y allí, lloraba y lloraba. Fue el secreto mejor guardado, no quería que lo supieran mis tíos ni tampoco mis padres para no hacerlos padecer.
Morella que fue el pueblo que estuve hasta los 12 años, siempre lo llevo conmigo. Es un pueblo único en todos los aspectos: sus calles, sus gentes, sus costumbres... Allí fui muy feliz excepto cuando la guerra. Tengo que decir a pesar que me cariñé mucho al principio, con el tiempo fui cogiéndoles cariño a los tíos y también al pueblo. Hice grandes amistades, allí conocí a mi marido que vino de maestro, en este pueblo me casé, he tenido cuatro hijos a cual mejor.
Ahora al quedarme viuda me he venido al mismo Teruel donde estoy con mi hija. Doy gracias a Dios porque a mis 87 años me voy defendiendo bien y he sido feliz. Siempre digo que la felicidad la llevamos nosotros consigo mismos, así que no la vayamos a buscar porque no la encontraremos. 
A partir de ahora, mis vivencias las contaré de refranes, dichos, historietas, etc."



31 enero 2016

Educar con humor

29 enero 2016

San Macario 2016

                                        Un reportaje de Víctor Martínez

28 enero 2016

Keepers Of The Flame

No estás sola

Vista

23 enero 2016

Leo Harlem: cuidarse o no cuidarse

17 enero 2016

Fundación Cepaim y el desarrollo rural

En la Web de Cepaim se definen como una organización independiente, cohesionada y sostenible que da respuestas a dinámicas sociales relacionadas con el hecho migratorio y con los procesos de exclusión social. Referente práctico y teórico en la aplicación coherente  de políticas transversales de interculturalidad, gestión de la diversidad, igualdad de género, cohesión social, desarrollo local y codesarrollo, tomando como base de actuación el territorio. Promueve un modelo de sociedad inclusiva e intercultural que facilite el acceso pleno a los derechos de ciudadanía de las personas más vulnerables de nuestra sociedad y, de forma especial, de las personas migrantes, desarrollando políticas de lucha contra cualquier forma de exclusión social y colaborando en el desarrollo de los territorios locales y de los países de origen de los/as migrantes.
Una de las áreas que desarrolla es el área de desarrollo rural con el proyecto Nuevos Senderos: itinerarios de integración familiar, acciones formativas de acercamiento al conocimiento del medio rural, formación para el empleo, acompañamiento al proceso de integración al municipio, actividades de sensibilización e integración. Actuaciones destinadas a unidades familiares con menores a su cargo.
En el vídeo que os dejo a continuación os presentan el proyecto con casos reales.



16 enero 2016

Leo Harlem: Salud y nutrición

14 enero 2016

Primos

Eran fechas navideñas hace muchos años y estaba con mi padre cogiendo olivas en El Val. La radio nos acompañaba en esa jornada de mañana con intervenciones y voces en las ondas que querían ayudar a que sacáramos el espíritu navideño, incluso estando jodido de frío en esos campos salvajes e indómitos. 
De repente, intervino un oyente presentándose como hijo único. Lanzó una pregunta en busca de contestación y sosiego que aunque en un principio pensé qué era una tontería, si luego la analizas detenidamente tiene su cosa. Ésta era la siguiente: buenos días, soy hijo único y no sé describir el amor que se siente hacia un hermano porque no lo tengo. ¿Es parecido al amor de unos padres? ¿De unos amigos? ¿De unos primos?
Y es que es verdad, son amores distintos. Querencias sutiles y diferenciadas según el grado del
parentesco familiar.
Pero a lo que vamos, yo quería hablar de la figura de los primos. Cuando digo primos me refiero también a las primas. Creo que no conozco a nadie que hable mal de sus primos. Los primos, se vean o no, ahí están siempre. Cuando haces referencia a este parentesco, lo expones con orgullo, sacando pecho. ¡Oye, mi primo...! Acordaos, como el primo de Zumosol. ¿A qué no pasa igual con las cuñadas, yernos o suegra? Porque quizás comenzaríamos nuestra intervención diciendo es que mi nuera... ¡Cómo cambia!
Acordaos de la infancia y las vacaciones de verano. Cuando alguna amiga traía para fiestas a su prima, abandonábamos a la amiga y sacábamos a bailar en la verbena a la prima. La observábamos como algo enigmático, por descubrir. Dormir en la misma alcoba con tu primo mayor y contar historias fantásticas. Al lado de los primos, el horario de vuelta a casa se relajaba por parte paterna y la paga aumentaba para ir juntos a comprar algo en las quincallas. Si venía tu primo, el castigo impuesto de la madre se levantaba. Y muchas cosas más.
Desde estas lineas quiero reivindicar la figura de primo y animo a que se potencien los lazos afectivos, a buscar momentos de encuentro y diálogo en los cuales se repasen las vidas familiares de forma conjunta y generosa.
Si yo tuviera que responder al oyente de la radio sobre cómo es el amor de un hermano, le diría que lo más parecido a un primo.

13 enero 2016

La estantería, un libro y el relato

Nunca imaginé que ese cuarto oscuro arrojaría tanto asombro. Fue un 28 de agosto del verano de 1981. La calle agarró la tormenta que venía desafiante desde La Atalaya. Cuando finalizó el festival de lluvia me personé en la  "casa de abajo" del pueblo para revisar goteras y colocar unos cuantos cacharros. Fue en un momento de esos cuando me adentré en la habitación.  Abrí un ventanico de madera podrida y la luz iluminó una destartalada estantería. No la había visto jamás. Era diferente, de formas inquietantes y de colores muy vivos. Entre sus baldas, una nota manuscrita junto a un libro que comenzaba así... "Para estas fechas la escarcha ya dormita entre terrones, piedras y espliegos secos. La ventisca adormece al perdigacho y suelta la cabra montés por el Llovedor. El cierzo silencia la campana del campanario y convierte la tierra en turrón duro. Parece que es momento de parar, de seguir la huella del letargo del fardacho y la fuina. Creemos que para ahora no hay vida, sólo silencio. ¡Pues no es cierto! Los recuerdos de infancia nunca cesan porque son tan verdaderos y potentes que explosionan en cualquier momento...". 

09 enero 2016

José está en Facebook...

08 enero 2016

Tina y la leyenda de los Amantes de Teruel

Nómadas de Mongolia

05 enero 2016

¿Realmente son libres los niños hoy?

03 enero 2016

Binta y la gran idea

02 enero 2016

Agricultores y ganaderos

Siempre he desempeñado mi labor profesional en zonas rurales. Pueblos muy pequeños en sus conjuntos urbanos pero grandes en extensiones naturales.  Rodeados por tierra, mucha tierra, que resignada a la disciplina, se organiza en lindes y parcelas de cebadas, chopos, trigos, maíz, olivos, alfalfa, frutales, hortalizas, etc.
Ese paisaje natural se complementa por multitud de granjas, naves, masías y propiedades que presagian una forma de vivir y trabajar. He visto la tarde eterna conduciendo ganados que apacentaban por parameras y ribazos. Calor, viento, frío y lluvia son las constantes que marcan el día a día del agricultor y ganadero.
Creo que no somos del todo conscientes de lo importante que es la ganadería y agricultura para la sociedad actual. No llegamos a comprender la magnitud de sus hazañas para proporcionarnos unos productos que son de primera necesidad, vitales para que el mundo se mueva y no llegue al exterminio.
Ellas y ellos, son los verdaderos motores de la vida. Desconocen horarios y festividades. De día y muchas noches de guardia, viven exclusivamente para mantener la hacienda, unas propiedades que son muy frágiles porque echar horas con esfuerzo no es siempre sinónimo de éxito.
De cuando en cuando, desgraciadamente muy a menudo, amenaza el pedrisco, la sequía, inundaciones o la enfermedad animal. En otros casos, es la propia administración quien con sus normativas hace el resto.
Somos tierra, aire, fuego y agua. Hemos de entender que la profesión de la agricultura y ganadería hay que mimarla y dignificarla para que los resultados de éxito y compensación sean acordes al inmenso esfuerzo, desvelos y sacrificios que invierte este colectivo.
Porque si desde las políticas agrarias y ganaderas se apuesta en reconocer con hechos contundentes la labor de este trabajo digno en el mundo rural, quizás no se abandonen las explotaciones  y vuelva una ilusión. Una esperanza para muchos jóvenes que creerán en este proyecto recogiendo el testigo de otros que lo dejaron por jubilación o frustración.  
Facilitemos a los jóvenes  la inmersión en esta profesión ayudándoles a que puedan construir su futuro,  no obstaculizando con trabas burocráticas y legislativas. Que los beneficios legítimos sean acordes a las horas y desvelos que se invierten. Porque además, la juventud atraerá más población rural y estabilidad a los pueblos. La provincia de Teruel es rural, con la densidad de población más baja de España, dedicándose gran parte al sector primario. Cuando paséis con el coche entre olivos, trigos o almendros, cuando veáis una granja o a un pastor con sus ovejas, cuando observéis luz en una nave a las cinco de la madrugada,  acordaos que están ahí y que sólo ellas y ellos nos dan la vida.


(Colaboración revista Oppidum, nº84. Diciembre de 2015. Asociación Cultural ADOR de Castellote)