Estos días azules

Espacio dedicado al recuerdo, al mundo natural, la educación...Lugar sereno.

13 enero 2016

La estantería, un libro y el relato

Nunca imaginé que ese cuarto oscuro arrojaría tanto asombro. Fue un 28 de agosto del verano de 1981. La calle agarró la tormenta que venía desafiante desde La Atalaya. Cuando finalizó el festival de lluvia me personé en la  "casa de abajo" del pueblo para revisar goteras y colocar unos cuantos cacharros. Fue en un momento de esos cuando me adentré en la habitación.  Abrí un ventanico de madera podrida y la luz iluminó una destartalada estantería. No la había visto jamás. Era diferente, de formas inquietantes y de colores muy vivos. Entre sus baldas, una nota manuscrita junto a un libro que comenzaba así... "Para estas fechas la escarcha ya dormita entre terrones, piedras y espliegos secos. La ventisca adormece al perdigacho y suelta la cabra montés por el Llovedor. El cierzo silencia la campana del campanario y convierte la tierra en turrón duro. Parece que es momento de parar, de seguir la huella del letargo del fardacho y la fuina. Creemos que para ahora no hay vida, sólo silencio. ¡Pues no es cierto! Los recuerdos de infancia nunca cesan porque son tan verdaderos y potentes que explosionan en cualquier momento...". 

2 comentarios:

Precioso!! Eres un gran contador de historias.
 
Gracias, Víctor. Un abrazo.
 

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